¿Qué son los vinos de garage?

Pocas botellas y mucha pasión. Pequeña cantidad y alta calidad. Si te subiste a la ola de la cerveza artesanal, esta propuesta de “vinos caseros” te va a encantar. 

Volver a lo natural. Cosechar la uva a mano, con los dedos teñidos de violeta. Elegir cada fruta, una por una. Y luego, en bodega, dejar que se exprese sin tanta manipulación. En síntesis, reducir la intervención del hombre y permitir que la naturaleza haga lo suyo.

Así se elaboran los vinos de garage. Una perspectiva que para muchos es como un mesías o la gran esperanza vinícola. Una buena en esta carrera que estamos corriendo en el planeta por volver a lo esencial y recuperar lo verdadero.

Blog_Nota_Vinos_06

Con ustedes, los “garagistas”

Con ese término se conoce a los productores que elaboran vinos auténticos, cuidados desde el viñedo, cosechados con amor y vinificados con procedimientos que respetan las propiedades de cada cepa, cada añada y cada terruño.

El “movimiento garagista” comenzó hace unas décadas en Francia cuando algunos winemakers consagrados decidieron fabricar vinos en partidas limitadas, dentro de sus hogares, y que mejor espacio que el garaje para ubicar los tanques y hacer sus creaciones. Al principio se trataba de vinos para consumo personal, pero pronto el mercado comenzó a demandar esas etiquetas de culto.

Esta tendencia que está llegando a nuestro país nació en Francia y tuvo rápida repercusión en California. Uno de sus fundadores es Jean-Luc Thunevin, un sommelier de corte liberal que se conoce como el enfant terrible de la enología francesa. Cuando este autodidacta llegó a Saint-Émilion, una de las regiones del vino más antiguas y afamadas, declaró: “Burdeos está muerto”. Con su genio anti-conservador, consiguió una parcela de media hectárea y a falta de bodega, comenzó a vinificar en la cochera. Era el espíritu renovador que los productores bordeleses necesitaban.

Blog_Nota_Vinos_05

Cuestión de escala

La fórmula poco stock, elaboración artesanal y respeto por el terroir fue un suceso, una propuesta hacedora de vinos firmados, de rarezas codiciadas que los coleccionistas querían probar. Precisamente, fue durante una cata a ciegas en la que participaba el gran Michel Rolland que el vino de Thunevin saltó a la fama, por estar a la altura (o por encima) de importantes etiquetas de la zona. Esta producción limitada es el origen de las microbodegas, que con una tirada pequeña garantizan vinos exclusivos y realizados con pasión que no consiguen en todas partes. Entre las joyitas que podés pedir en Craft Society, las de José Luis Mounier llevan a tu casa su Finca Las Nubes. Su blend de tintos se elabora con cabernet sauvignon y malbec de manera artesanal y en cantidades reguladas, para preservar las virtudes de la cepa y las características del terruño salteño. Aromático, redondo y de un final muy amable, proviene de un viñedo de suelo pedregoso, ubicado en El Divisadero, en el Alto Valle de Cafayate.

Notas_CTA_Vinos_04

Matías Riccitelli es otro de los nombres que suenan fuerte en nuestro país cuando se habla de cosechas manuales que mantienen la integridad de cada racimo. En bodega, las uvas son enviadas por gravedad a pequeñas piletas de concreto. El objetivo es que los viñedos cuenten su terruño, manteniendo la pureza y delicadeza tanto en vinificación como crianza. Para maridar con las comidas de olla invernales, hay que descorchar su cabernet sauvignon The Apple Doesn´t Fall Far From The Tree, un mendocino de color rojo con tonos violetas que en la nariz se presenta con frutos del bosque, especias y chocolate.

Notas_CTA_Vinos_03

Anti-tech

La era de la tecnología también llegó a los vinos. Actualmente, los procesos industriales y los avances químicos permiten controlar y corregir errores en los vinos. Un mosto puede ser estabilizado y armonizado con aditivos. Los productores de vinos de garage huyen de ese segmento, y nosotros los recibimos con los brazos abiertos. En Craft Society alentamos lo artesanal, por eso contamos con una increíble selección de etiquetas de garaje que no están disponibles en tiendas tradicionales. Uno de nuestros favoritos es Tres 14, un malbec que Daniel Pi elabora en el garage de su casa de Chacras de Coria. Con una larga trayectoria en bodegas de calidad internacional y grandes volúmenes de producción, este es el proyecto personal de Daniel, su obra más íntima que lleva a cabo junto a sus hijos para compartir en familia. Un tinto de autor que la Guía Descorchados del periodista chileno Patricio Tapia calificó como “Malbec Revelación del Año”.  

Químicos no

El abuso de anti-plagas hará que el vino resultante contenga demasiado azufre, que incluso puede sentirse en el paladar. Un sistema de riego inteligente puede aumentar la producción, pero también puede diluir la intensidad y personalidad de las uvas. Los “garajistas” se oponen a esta forma de fabricar y de pensar el vino. Por eso sus etiquetas son las más fieles representantes de un terroir

El vino de garaje es el fiel reflejo de una zona. Conjuga el respeto por el producto con métodos tradicionales, pero sin escatimar en la utilización de los mejores depósitos y barricas de roble. En su cocina-garage del sur de Francia, Jean-Luc Thunevin cuenta con tanques de fermentación de concreto, madera y acero, para que cada uno de sus vinos pase por este trío de materiales antes de llegar a su wine-boutique. Craft Society te acerca algo parecido: vinos de garage que son los supremos exponentes del clima, la mineralidad del suelo y el carácter de la uva de los terruños argentinos.  

Notas_CTA_Vinos_02


Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s